Las habilidades no cognitivas, también conocidas como, habilidades sociales, blandas, emocionales o soft skills, vienen tomando fuerza desde hace varios años y cada vez son más relevantes.

Tener al equipo ideal es el sueño de todo líder de proyecto. Si alguien se ha puesto a hacer el ejercicio de cómo sería cada uno de los colaboradores de su equipo de ensueño, quien no lo haya hecho es buen momento para hacerlo, puedo asegurar que nadie se pone a pensar en cosas como: “que tenga buena capacidad de procesar, aprender, pensar y razonar”. Es decir, no nos ponemos a pensar en las habilidades cognitivas. ¿Verdad que no?

Más bien soñamos con un equipo de colaboradores que sean capaces de trabajar en equipo, dispuestos a tomar la iniciativa para resolver problemas, que sean buenos comunicadores, empáticos, curiosos y proactivos, entre algunas otras cosas más.

Aunque las habilidades cognitivas no las podemos dejar de lado ya que son, y seguirán siendo, relevantes, la realidad actual nos obliga como profesionales a desarrollar esas habilidades no cognitivas que todos los líderes esperan en un colaborador ideal. En un artículo anterior les compartíamos las 5 habilidades más importantes para el futuro y mencionamos la importancia de desarrollar habilidades que las computadoras nunca llegarán a dominar, que ni siquiera la Inteligencia Artificial podrán reemplazar.

Por otro lado, como líderes, debemos asegurarnos de estar utilizando los procesos adecuados para hacernos de esos colaboradores que formarán el equipo de ensueño. ¿A qué me refiero? Si seguimos reclutando gente como se ha venido haciendo tradicionalmente, es decir, con pruebas estandarizadas, la probabilidad de que elijamos a las personas con buenas habilidades cognitivas sobre las personas con habilidades no cognitivas es muy alta. Y lo vuelvo a repetir, no es que las personas con buenas habilidades cognitivas sean malas para nuestros equipos, de hecho cada persona puede aportar algo valioso en el desarrollo de nuestro proyecto, sin embargo, quien tenga la experiencia que deja el haber vivido en varios proyectos, sabe de la importancia de las habilidades blandas en un equipo de colaboradores.

Como lo mencionamos en otro artículo reciente, hay que tener una mentalidad abierta a nuevas ideas, aprendizajes y creaciones. Si eres un colaborador que desea desarrollar sus habilidades blandas, el primer paso es identificar aquellas en las que consideres que tienes áreas de oportunidad. Seguro hay más de una.

Si eres un líder en busca de su equipo de ensueño, debes comenzar a identificar si tu proceso de selección es acorde a lo que estás esperando. Si quieres colaboradores innovadores y disruptivos pero tus procesos de selección son a través de las pruebas estandarizadas de toda la vida, seguro que no habrá buenos resultados.

Para seguir creciendo en el mundo profesional hay que seguir desarrollando y fortaleciendo nuestras habilidades.

Comparte con nosotros en qué habilidad estas trabajando actualmente.

Sobre el autor: Omar García.

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