Contra todos los pronósticos y ante el descontento de gran parte de la población, no solo en Estados Unidos sino a nivel mundial, Donald Trump ha sido elegido como el próximo presidente de los Estados Unidos de América.

El tema del ganador de las elecciones en Estados Unidos fue abordado invariablemente el 9 de noviembre en prácticamente todas las charlas de café, en los pasillos de las oficinas, a la hora de la comida y en cualquier otro punto a lo largo del día. De acuerdo a mi percepción muy personal, el desanimo se podía sentir a pesar de no vivir en el país donde el recién electo Donald Trump gobernará durante los próximos cuatro años. Este desanimo generalizado se puede calificar de normal al encontrarnos viviendo en un mundo globalizado, al tratarse de un país que en varios frentes es considerado una potencia mundial y que en el caso de México, contamos con un gran número de enlaces que nos vinculan desde lo cultural hasta lo comercial.

Ante tal ambiente de desanimo, se me ocurrían dos vías de escape. El primero de ellos era simplemente ignorarlo, darle la vuelta a la hoja y poner la menor cantidad de atención al tema. La segunda, encontrar una esperanza en una visión que estuviera viendo las cosas desde un enfoque diferente al que nos habíamos enfrascado la mayoría. La segunda opción fue mi elegida y, paradójicamente, esta visión llega del actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Justo en la edición de noviembre de la revista Wired, Barack Obama se convirtió en el primer presidente de los Estados Unidos que aun estando en funciones colaboró como editor invitado. Su colaboración dio como resultado: “Fronteras”, el tema principal de la edición. En esta publicación se abordan los próximos obstáculos que la humanidad tendrá que superar para avanzar, las nuevas tecnologías, desafíos y metas que seguirán dando forma al siglo XXI y más allá. Dicha publicación se divide en 5 fronteras: personales, locales, nacionales, globales e interplanetarias.

En el artículo: “Barack Obama: Now is the greatest time to be alive”, el aun presidente de los Estados Unidos exterioriza sus ideas sobre por qué considera que es la mejor época en la historia de la humanidad:

…estamos mucho mejor capacitados que en cualquier otra época para asumir los desafíos que enfrentamos. Sé que eso podría sonar contradictorio con lo que estos días vemos y escuchamos en la cacofonía de los noticieros de televisión y las redes sociales. Pero la próxima vez que nos bombardeen con afirmaciones exageradas sobre cómo nuestro país está perdido o que el mundo se cae a pedazos, saquémonos de encima a los cínicos y los que quieren medrar con el miedo. Porque, la verdad, si tuviera que elegir cualquier momento del transcurso de la historia humana para estar vivo, elegiría este. Aquí en los Estados Unidos y ahora mismo.

Aunque estas palabras fueron escritas unas semanas antes de conocer los resultados de las elecciones, la visión de Obama queda perfecta para estos momentos donde la incertidumbre impera. De acuerdo a Barack Obama, los obstáculos que aun no han sido vencidos podrán ser superados gracias a la ciencia y tecnología.

La ciencia es como hemos podido combatir la lluvia ácida y la epidemia del SIDA. La tecnología es lo que nos permitió comunicarnos a través de los océanos y sentir empatía mutua cuando un muro cayó en Berlín. […]Sin el trigo de Norman Borlaug no podríamos alimentar a los hambrientos del mundo. Sin el código de Grace Hopper, todavía estaríamos analizando los datos con papel y lápiz. Esa es una de las razones por las que soy tan optimista sobre el futuro: el movimiento constante del progreso científico.”.

El presidente actual de los Estados Unidos acepta que aun hay grandes retos que resolver y fronteras que deben ser traspasadas, incluso más allá de los límites de lo que hoy conocemos como posible. Pero se considera un optimista y confía en que se puede trabajar de manera conjunta para construir un mejor mañana, para mejorar el futuro de las personas, no solo de su país sino de todo el mundo.

La historia de la humanidad ha sido construida junto con un gran número de retos, el próximo presidente de Estados Unidos puede representar uno más y aquellos quienes sentimos descontento en los pasados días, somos los mismos que debemos recuperar a gran velocidad el optimismo para seguir derribando las fronteras que resguardan los retos de la humanidad, ya que sin duda, estamos en la mejor época para vivir.

Sobre el autor: Omar García.

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