En ocasiones, la idea de un proyecto que promete ser exitoso puede convertirse en un desastre si cae en las manos de un equipo mal preparado. Por el contrario, si una idea mediocre cae en las manos de un equipo brillante, esta puede evolucionar y el equipo será capaz de entregar un proyecto con buenos resultados.

Por lo tanto podríamos llegar a la conclusión de que todos deseamos un equipo brillante que sea capaz de generar buenos resultados con ideas malas o buenas. Como menciona Ed Catmull, cofundador de Pixar, en su libro Creativity, Inc.: “Encontrar a la gente adecuada y la química que hace falta es más importante que tener la buena idea”. Lo anterior parece fácil de comprender, pero ante la siguiente pregunta ¿qué valen más, las buenas ideas o la gente brillante? La mitad respondería que las buenas ideas y la otra mitad que la gente brillante.

Esta misma pregunta la realizó Ed Catmull durante 2 años en todas las conferencias a las que se presentaba, y afirma que independientemente si el público eran directivos jubilados, estudiantes, decanos de facultades o artistas, cuando les pedía que alzasen la mano para responder, la audiencia solía dividirse por la mitad.

Dicha pregunta le surgió a partir de platicar con el presidente de otro estudio cinematográfico, quien le comentó lo siguiente: “Mi mayor problema no es encontrar gente brillante, sino buenas ideas”. Para Catmull, dicha afirmación no solo le parecía absolutamente falsa sino que le parecía obvio que el problema radicaba en formar un buen equipo.

¿Realmente es tan obvio saber que un proyecto exitoso depende de un equipo brillante y no de una buena idea? Parece ser que no, pues después de 2 años de realizar la misma pregunta solo una persona fue capaz de dar con la aparente respuesta obvia: Las ideas surgen de las personas. Por lo tanto, las personas son más importantes que las ideas.

¿Por qué al 50% de las personas responde que valen más las buenas ideas? De acuerdo a Catmull: “porque muchos de nosotros pensamos que las ideas son singulares como si flotasen en el éter, perfectamente formadas e independientes de la gente que se pelea con ellas. Pero las ideas no son singulares. Se forman mediante decenas de miles de decisiones, muchas veces tomadas por decenas de personas. Por lo que es absolutamente fundamental en cualquier aventura creativa centrarse en las personas, en sus hábitos de trabajo, su talento y sus valores”.

Con esta explicación queda claro que para tener buenas ideas se debe reunir a las personas adecuadas, pero no solo eso, también se debe trabajar en la “química” que hará que la interacción entre estas personas derive en un equipo de trabajo brillante. Como líderes de proyecto o responsables de un equipo de trabajo, parte de nuestras tareas de trabajo consiste en buscar, desarrollar y apoyar gente brillante que a su vez encontrará, desarrollará y tendrá buenas ideas.

¿Compartes la idea de que las personas valen más por ser las responsables de generar las ideas? Comparte tu opinión y déjanos tus comentarios.

Sobre el autor: Omar García

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