Estamos parados nuevamente al inicio de un año. Para muchas personas nos es reconfortante saber que estamos iniciando un nuevo ciclo y que tenemos 12 meses por delante para conseguir lo que nos propongamos. Para estas alturas muchos de nosotros ya hemos enlistado los famosos propósitos de año nuevo. Aunque proponernos cosas positivas que nos hagan mejorar es algo bueno, es mucho mejor llegar a cumplir eso que nos proponemos.

Hay un dicho muy conocido que dice: “Roma no se hizo en un día”, lo cual nos dice que hay un esfuerzo detrás de cualquier logro importante. Desgraciadamente vivimos una época donde nos persigue el fenómeno de la inmediatez, en gran parte gracias a que la tecnología nos ha acostumbrado a obtener respuestas al momento. Los seres humanos queremos obtener todo de inmediato y con el mínimo esfuerzo.

Todos decimos que queremos conseguir el éxito y emprendemos el camino muy determinados, pero al primer tropiezo, donde las cosas se dificultan porque no salen como lo teníamos planeado, lo tomamos como un fracaso y decidimos abortar la misión. Falta trabajar la persistencia.

Es normal dudar, es normal tropezar, incluso es normal caerse y sentir ganas de tirar la toalla, lo importante es levantarse lo más rápido posible y seguir avanzando. Pero la mayoría de las personas abandonan sus propósitos en las primeras semanas de haber iniciado porque esperan resultados instantáneos.

Para que el 2016 sea el año donde consigues los resultados que se han negado en años anteriores, te proponemos transformar tus propósitos en metas SMART, un acróstico de las palabras en inglés: Specific, Measurable, Attainable, Realistic y Timely.

Specific. Se refiere a que nuestras metas deben ser específicas, debemos dejar de lado la ambigüedad. Decir que quieres “crecer profesionalmente” no es una meta específica. En su lugar, podemos plantearnos lo siguiente: “Conseguir una promoción en mi trabajo actual” o “Cambiar de trabajo”.

Measurable. Esto quiere decir que nuestras metas deben ser Medibles. Solo así podremos tener un parámetro para saber si estamos cumpliendo. ¿Eres de los que quieren hacer más dinero este año? Pon un parámetro, por ejemplo: “Tener 1,000 dólares en mi cuenta de banco”. Con esto evitamos la subjetividad y podemos comparar lo real contra lo planeado.

Attainable. Las metas que nos fijemos nos deben retar, sí, pero también deben ser alcanzables. Por ejemplo, si históricamente has concretado en promedio 10 ventas mensuales en los últimos 2 años, y ahora te estás fijando como meta alcanzar 20 ventas al mes, no hay datos que te respalden y la meta se ve inalcanzable.

Realistic. Debemos ser realistas, de nada sirve fijar metas tan altas que abandonaremos rápidamente por sentirnos frustrados. Decir que: “Correremos un maratón”, puede ser muy ambicioso, pero si nunca hemos corrido más de un kilometro es irreal. Lo podemos cambiar quizá, por “acumular 5 kilómetros al finalizar cada mes”.

Timely. Como en todos los proyectos que trabajamos, nuestras metas también deben tener una fecha de entrega. Determinar una fecha en la que nuestras metas deben ser cumplidas nos ayudará a no procrastinar. Para el caso de querer cambiar de trabajo puedes fijarte que lo conseguirás en el primer semestre del año. O que acumularás x cantidad de dinero mensual para llegar a una cantidad económica que te propongas al final del año.

De la manera más sincera les deseamos que en este 2016 haya un crecimiento personal y profesional en su vida. Y que estos consejos para transformar sus propósitos en metas SMART les sean de utilidad para cumplir lo que se propongan.

Sobre el autor: Omar García

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