Sería perfecto que antes de iniciar un proyecto pudiéramos responder claramente la siguiente pregunta: “¿Tendremos éxito?”. Los diversos factores que se involucran en la gestión de un proyecto nos impiden contestar de forma absoluta. Nuestra visión como profesionales de la Administración de Proyectos nos debe llevar más bien, a hacernos la siguiente pregunta: “¿Cómo podemos saber rápidamente qué es lo que funciona y descartar lo que no?”.

Principios Lean Startup

Aunque sabemos que el tiempo es un recurso no renovable, seguimos gastando tiempo trabajando en proyectos que no están generando resultados y que tal vez, nunca los generarán. Por otro lado, continuamente nos enteramos de una nueva empresa tecnológica surgida de Silicon Valley, en California, Estados Unidos y que está formada en su mayoría por jóvenes, que tiene miles de usuarios de su producto/servicio y que ha levantado varios millones de dólares en inversión. ¿Hay un secreto mágico que están utilizando los jóvenes de California? Secreto mágico como tal, no, más bien es un proceso que se puede estudiar y replicar.

El método Lean Startup tiene su origen en Silicon Valley, fue desarrollada en 2008 por Eric Ries quien tomó como base la filosofía Lean Manufacturing de los japoneses, el pensamiento de diseño, el desarrollo de clientes, y el desarrollo ágil. Representa un nuevo enfoque para crear innovaciones continuas, caracterizado por un ciclo de tiempo extremadamente corto, centrado en lo que los consumidores quieren y con un enfoque científico para tomar decisiones.

De acuerdo a Eric Ries, una startup es: “una institución humana diseñada para crear nuevos productos y servicios en unas condiciones de incertidumbre extrema”. El enfoque de esta metodología es útil ya que las startup, todavía no saben quiénes serán sus consumidores o cuáles serán sus productos. Propone que las startup deben juzgar su progreso de una forma diferente a como lo hacen otro tipo de empresas, por ejemplo, mientras que el progreso en el sector industrial se mide a través de la producción de bienes físicos de alta calidad, las startup deben medir su progreso a través del llamado conocimiento validado, es decir, el aprendizaje es la unidad esencial para medir el progreso de una startup.

Los planes de negocio y las metodologías tradicionales, pueden ser demasiado rígidos para aplicarlos a una empresa de nueva creación que lo que necesita es ser flexible para adaptar su negocio a las necesidades de sus posibles consumidores. Pero organizaciones de cualquier tamaño han volteado a analizar está metodología pues la misma época en que vivimos es demasiado cambiante y todos debemos ser lo suficientemente flexibles para adaptarnos a estos cambios. De hecho, si usted está pensando en lanzar un nuevo producto al mercado, puede considerar utilizar está metodología que le permitirá pasar de la idea a la retroalimentación por parte de sus clientes de forma rápida, haciendo los ajustes necesarios o de plano, desechar la idea.

Saber interpretar los cambios que el mercado solicita y reaccionar lo suficientemente rápido para atenderlos, es lo que exige la economía actual.

La metodología Lean Startup es demasiado interesante y sería difícil abarcar todas sus características en un solo artículo. Lo que buscamos es despertar el interés para que los responsables de gestionar proyectos contemplen está metodología para el siguiente año y en nosotros queda el compromiso de generar una serie de artículos para entrar a fondo en las bondades de Lean Startup.

Sobre el autor: Omar García

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