La Gestión del Alcance, Tiempo y Costo, son variables que conforman la llamada Triple Restricción y son temas que han sido tratados en nuestros más recientes artículos. Sabemos que si alguna de estas variables se ve modificada, invariablemente las otras dos también sufrirán cambios. Llegar a la conclusión de un proyecto en el tiempo, presupuesto y alcance, establecidos desde el inicio del proyecto, supondría que el mismo se está concluyendo con éxito. Pero, ¿Qué pasa con la calidad?

Gestion de la Calidad

La calidad, es un término subjetivo que se podría prestar a distintas interpretaciones, sin embargo, la definición utilizada por el PMBOK es: “el grado en que un conjunto de características inherentes cumple con los requisitos”. La Gestión de la Calidad es un área de conocimiento que aborda la calidad tanto de la gestión del proyecto como la de sus entregables. Los procesos que componen a esta área de conocimiento son los siguientes: Planificar la Gestión de la Calidad, Realizar el Aseguramiento de Calidad y Controlar la Calidad.

Entender que la calidad debe ser planificada, es el primer paso para prevenir costos generados por la corrección de errores. El costo de prevenir errores es en general mucho menor que el de corregirlos cuando son detectados por una inspección o durante el uso. Es normal llegar a escuchar que la calidad es un trabajo que implica costos elevados, pero citando un ejemplo que escuché de un experto en dirección de proyectos, es más barato borrar un error sobre un plano que después, tratar de corregirlo a martillazos.

Hacer una planeación de calidad, implica identificar los requisitos y/o estándares de calidad para el proyecto y sus entregables, así como de documentar la manera en que el proyecto demostrará el cumplimiento con los requisitos de calidad. Realizar esta planeación nos genera un beneficio pues proporciona orientación e indicaciones sobre cómo se gestionará y validará la calidad a lo largo del proyecto.

El director del proyecto y el equipo de dirección del proyecto son los responsables de gestionar los compromisos para entregar los niveles requeridos de calidad, así como también de identificar las causas de una calidad deficiente, de implementar acciones para eliminarlas y validar que los entregables y el trabajo del proyecto cumplen con los requisitos especificados por los interesados clave para la aceptación final.

El mundo actual de los negocios sabe que cumplir con el tiempo, costo y alcance no es suficiente. La calidad se ha convertido desde hace ya varios años en un factor determinante para la competitividad, pues nos mantiene más cerca de la satisfacción plena de las necesidades del cliente.

Las variables que conforman la famosa Triple Restricción se ven afectadas directa o indirectamente por la gestión de la calidad, sin embargo esto no es razón para dejarla de lado, todo lo contrario, se debe incluir como un factor más que se debe controlar, al que se le debe invertir y al cual, nunca se debe detener, pues siempre habrá algo susceptible de mejora.

Sobre el autor: Omar García

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