Después de abordar el tema de la Gestión de la Integración del Proyecto de nuestro artículo anterior, es momento de pasar con la segunda área de conocimiento de la Dirección de Proyectos, la correspondiente a la Gestión del Alcance del Proyecto, que se ocupa de los procesos involucrados en garantizar que el proyecto incluya todo el trabajo requerido para completarlo exitosamente.

Gestion del Alcance del Proyecto

Saber hasta dónde se llegará con un determinado proyecto incluye la definición del trabajo que será necesario para conseguirlo, y es igual de importante saber las tareas que se deben incluir como las que no. De acuerdo a la definición del PMBOK, la Gestión del Alcance del Proyecto incluye los procesos necesarios para garantizar que el proyecto incluya todo el trabajo requerido y únicamente el trabajo para completar el proyecto con éxito. Gestionar el Alcance del Proyecto se enfoca primordialmente en definir y controlar qué se incluye y qué no se incluye en el proyecto.

Planificar la Gestión del Alcance, Recopilar Requisitos, Definir el Alcance, Crear la EDT/WBS, Validar el Alcance y Controlar el Alcance son los procesos que interactúan en la Gestión del Alcance del Proyecto.

Tener conocimiento de estos procesos es de ayuda para saber delimitar los proyectos, definir claramente lo que se quiere obtener y los pasos que nos deben llevar a conseguirlo. La línea base del alcance del proyecto es la versión aprobada del enunciado del alcance del proyecto. Una línea base puede cambiarse solo mediante procedimientos formales de control de cambios y se utiliza como base de comparación durante la realización de los procesos de Validar el Alcance y de Controlar el Alcance, así como de otros procesos de control.

Como podemos ver, los procesos de esta área de conocimiento, son procesos que nos sirven para planear y para monitorear un proyecto. Por lo que a su vez, estos procesos se encuentran en los Grupos de Procesos de Planificación y en el de Seguimiento y Control.

La práctica nos dice que se debe dejar en claro a los interesados del proyecto lo qué se va a obtener al final del mismo, de este modo se reducen las probabilidades de expectativas fuera de lugar. Por otro lado, también la experiencia, nos ha hecho ver la importancia de no aceptar cambios que no pasen por el proceso adecuado y el análisis correspondiente, pues esto, genera desfases en nuestra planeación inicial.

Aunque muchas veces los puntos anteriores los aprendemos a base de tropiezos, caídas, errores, la práctica y la experiencia, es una responsabilidad de los profesionales de la Dirección de Proyectos conocer cada uno de los procesos correspondientes a esta área.

Sobre el autor: Omar García

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