Cuando los empleados perciben que sus directivos son confiables y tienen una filosofía coherente, muestran mayores niveles de identificación y congruencia con los valores” Charles O´Reilly de la universidad de Berkeley.

La credibilidad es una cualidad que tiene un peso importante en el liderazgo. Es de las primeras cosas que nuestros colaboradores analizarán al momento de unirse por convicción a nuestro equipo de trabajo, es difícil que alguien siga a un líder en el cual no confía y cuya honestidad sea cuestionable.

Credibilidad de un líder

El pilar fundamental de la credibilidad es la honestidad, comenzando por ser honestos con uno mismo. Como líderes debemos demostrar que el valor de nuestra palabra es lo más importante, si acordamos que cierta tarea estaría terminada para tal fecha, debemos comenzar por cumplir con nuestra palabra, es un básico para ganar credibilidad al interior del equipo.

La forma más fácil de que perdamos credibilidad es quedando mal con nuestro equipo de trabajo, si nos comprometemos a algo, por mínimo que parezca, debemos cumplirlo. Lo mismo da, si prometimos llegar temprano a una reunión o mejorar las gratificaciones económicas a los miembros del equipo, somos un ejemplo a seguir, y si no cumplimos algo lo mejor es asumir la responsabilidad, nunca poner pretextos.

La credibilidad de nuestro equipo de colaboradores hacía nosotros se va ganando día a día, con cada una de nuestras acciones y palabras, es un proceso que no se da de la noche a la mañana. En cambio, perder la credibilidad se da en un abrir y cerrar de ojos, al momento de no cumplir nuestra palabra, al salir a relucir una mentira, falsedad u ocultación. Al perder la credibilidad nadie de nuestro equipo nos tomará en serio.

Se ha demostrado que aquellos colaboradores que ven en su líder a una persona de gran credibilidad tienen una actitud mucho más positiva hacía su trabajo y organización, expresan genuinos sentimientos de pertenencia, sintiéndose comprometidos con el trabajo y enorgullecidos de decir en dónde trabajan.

Para ser creíble como líder es fundamental que seamos congruentes con nosotros mismos, con lo que pensamos, decimos y hacemos. Es un error ir predicando algo en lo que no creemos, al igual que dejar de hacer las cosas que dijimos. Como recomendación, es bueno trabajar en nosotros mismos, reflexionar sobre las cosas en las qué creemos, definir nuestros valores, pues son los que guían nuestra forma de actuar, una vez logrado esto, será más fácil el comunicarnos con nuestro equipo de forma congruente y ser dignos de ganarnos su credibilidad.

Un líder es un ejemplo a seguir, debe inspirar confianza con cada palabra que diga y con cada hecho que realice. Lograr que nuestro equipo se adhiera a los objetivos que buscamos alcanzar va a depender en gran medida del grado de credibilidad que tengan hacía nosotros.

Un líder creíble fomenta actitudes laborales favorables. ¿Tu equipo ve en ti a un líder creíble?

Sobre el autor: Omar García