Aunque han pasado varios años desde la primera vez que se comenzó a escuchar sobre las metodologías agiles, específicamente en el desarrollo de software, los directores de proyectos, sobre todo aquellos con varios años de experiencia, aún no acaban por aceptar de manera definitiva esta forma de llevar un proyecto. ¿Están mal esos directores? Muy probablemente no, cada estilo de liderazgo es diferente y cada uno buscará la mejor forma de completar sus proyectos en función de sus conocimientos, habilidades y experiencia.

Mi primer proyecto SCRUM

Lo que sí podríamos considerar como malo, es el hecho de no arriesgarse a probar formas diferentes de satisfacer las necesidades de un proyecto, tomando en cuenta que ninguna metodología es infalible.

Para las personas que vienen de trabajar varios proyectos con metodologías tradicionales, sin duda representa una gran aventura comenzar con su primer proyecto SCRUM. Lo primero que debemos hacer, en caso de querer comenzar a utilizar SCRUM en un proyecto, es estar completamente convencido de que va a funcionar. Todo proyecto es susceptible de ser exitoso, independientemente de la metodología a usar, pero si desde uno inicio comenzamos a auto boicotearnos diciendo cosas como: “Usaré SCRUM pero haber cómo me va”, “Tengo miedo de usar SCRUM, yo creo que no va a funcionar”, “No creo que las metodologías ágiles sirvan, pero bueno, vamos a probar”, o algunas otras por el estilo, seguro nos estaremos enfilando a un rotundo fracaso.

Si hemos decidido aplicar por primera vez SCRUM en la dirección de un proyecto, hay que pensar que sí funciona, nos debemos documentar lo más que se pueda acerca de esta forma de trabajo, dejar de estar comparando el cómo se hacía con otras metodologías, consultar testimonios de directivos de proyectos y colaboradores que hayan participado de forma exitosa en un proyecto SCRUM.

Una vez que estamos convencidos de que es una buena opción usar SCRUM para nuestro proyecto y que nos documentamos con la suficiente información, quizá sea necesario convencer a los interesados del proyecto, también conocidos como stakeholders. Si a nosotros nos tomo tiempo decidirnos a utilizar una metodología diferente, seguramente a más de uno de los interesados en el proyecto les pasará lo mismo cuando les informemos que el proyecto se desarrollará con SCRUM. Para quien sea indispensable convencer, es primordial utilizar argumentos, mostrarles las ventajas que nosotros mismos hemos encontrado y que nos han convencido de utilizar esta metodología.

Si buscas argumentos convincentes para convencer a los interesados del proyecto te mencionamos que, por ser una metodología ágil, en un periodo corto de tiempo (30 días o menos) se pueden comenzar a ver resultados, el trabajo en equipo es primordial y se involucra al cliente en cada fase del desarrollo, lo que sin duda aumenta las probabilidades de satisfacción. Si quieres conocer más sobre estas ventajas te invitamos a leer nuestro artículo sobre “Los criterios para ser un agilista”. Otro buen argumento que le puede parecer excelente a más de uno de los interesados del proyecto, es que, las tediosas juntas o reuniones, no encajan con este modelo de trabajo, para esto, te recomendamos leer nuestro artículo de: “Menos verbo y más acuerdos”.

Al final de cuentas, todos trabajamos para conseguir el éxito de nuestros proyectos y esto, no nos lo puede garantizar ninguna metodología, así que no le debemos temer a darle una oportunidad a las metodologías ágiles y comenzar con nuestro primer proyecto SCRUM.

Sobre el autor: Omar García