Los problemas que tiene que lidiar el director de una organización a lo largo del día, se vuelven mayores cuando esta organización es de carácter familiar, es decir, cuando miembros de la familia o amigos cercanos son parte de la plantilla de los colaboradores. Saber distinguir la delgada línea que divide entre el lazo familiar y los negocios, es uno de los principales retos que se deben saber tratar en organizaciones de este tipo.

Las empresas familiares son muy comunes, tan solo en México 9 de cada 10 empresas son familiares, aunque desgraciadamente muy pocas sobreviven la etapa de los 2 años iníciales.

Aprender a dejar a un lado los asuntos familiares para que estos no se interpongan con el accionar del negocio no es un tarea sencilla, sobre todo, cuando no existe una planeación que defina con exactitud los roles y responsabilidades de cada colaborador. Como en toda organización, en los primeros años es normal que los fundadores realicen todo tipo de tareas sin delimitar con exactitud hasta donde llega la responsabilidad de cada uno, la falta de recursos económicos obliga a los pocos colaboradores de las organizaciones de recién creación a apoyar en el mayor número de tareas posibles.

La definición de roles se debe realizar de acuerdo a las capacidades de cada miembro, se debe dejar en claro que la estructura organizacional no debe corresponder necesariamente con la estructura del árbol genealógico de la familia. El más capacitado asumirá la dirección de la empresa y no necesariamente el hermano mayor o el papá.

Por otra parte, la definición de estos roles debe dejar en claro quién es el único con la capacidad de dirigir a los demás colaboradores, ya que ellos no pueden estar recibiendo instrucciones de varias personas, tener más de un jefe nunca será bueno, sobre todo si las instrucciones que solicita un jefe se contrapone con las instrucciones del otro. Un problema común en este tipo de organizaciones es cuando todos los familiares que participan en la organización asumen el papel de jefe y se atribuyen la facultad para ordenar o dar instrucciones a todos los demás colaboradores.

Una vez que se han establecido los roles es buen momento para definir la remuneración de cada colaborador, las cuales van en función de las responsabilidades que cada uno tiene y no, en función del parentesco.

Problemas de una empresa familiarComo en toda organización seria, a la que cualquier empresario aspira, es necesario establecer reglas, las cuales se aplican sin distinción de parentescos. Por ejemplo cuando el horario de entrada ha quedado establecido a una determinada hora, todos deben asumir ese compromiso, si se comienzan a permitir las llegadas tarde a los parientes por el solo hecho de ser familiares, se comenzará a tener problemas con el resto de colaboradores. Dentro de la organización todos los colaboradores somos iguales y nadie puede gozar de privilegios especiales.

En resumen varios problemas pueden ser prevenidos si se le da formalidad a la organización, a través de 2 puntos importantes:

• Definición de roles
• Establecimiento de reglas

El comenzar con una empresa familiar no significa que no pueda ser formal, con un organigrama, contratos, firma de acuerdos por parte de los que aportan el capital, un reglamento, objetivos a corto mediano y largo plazo.

Lograr que una empresa familiar sobreviva los 2 años iníciales, dependerá de las decisiones de liderazgo que se tomen, saber diferenciar entre negocios y familia será el principal reto a afrontar y darle formalidad nos evitará caer en los errores más comunes.

Sobre el autor: Omar García