Dicen aquellos que han logrado alcanzar el éxito que lo importante no es llegar a la cima sino mantenerse. Aunque la definición de éxito puede ser ambigua dependiendo de los objetivos de vida de cada persona, lo cierto es que si estamos en la cima, si ya logramos aquello por lo que tanto tiempo trabajamos ¿no es justo el momento para comenzar a plantear nuevos retos?

Llegar a la cima y tomarse un respiro después de lo conseguido no es mala idea, pero si nos quedamos gozando de las mieles del éxito porque nuestra organización llegó a posicionarse como líder de mercado o porque nuestro proyecto cumplió con lo planeado, pronto recibiremos una sorpresa, seguramente un nuevo líder nos viene siguiendo los pasos, una nueva organización aspira a llegar al lugar donde estas posicionados y no nos esperará hasta que terminemos de festejar para seguir en la competencia. De la cima, al pie de la montaña

La lucha por el mercado globalizado en el que vivimos no da tregua para quedarte celebrando por las victorias obtenidas, todos los días desde cualquier parte del mundo una nueva organización se está formando para entrar al juego, líderes que durante un largo período han dominado su sector del mercado pueden verse afectados por una crisis, un nuevo competidor, nuevas reglas, escases de materia prima, y una serie de factores que los puede llevar de la cima al pie de la montaña.

La vida se compone de una serie de decisiones que le darán rumbo al camino que seguiremos, es un hecho que si nosotros no tomamos estas decisiones alguien más lo hará. Cuando estamos en la cima de una montaña, qué decisión debemos tomar, luchar por esa cima para permanecer ahí o comenzar a conquistar una nueva montaña. Como dijimos al principio, cada persona tendrá sus objetivos propios de vida, al igual que cada organización tendrá definidos los objetivos que buscan alcanzar.

Seguramente a la larga si elegimos defender solamente lo que hemos conseguido, sin buscar explorar nuevas rutas, el mercado nos sacará de la competencia. Alguna vez se han preguntado ¿Qué hubiera sido de Microsoft si solo se hubieran quedado con su sistema operativo Windows, que los coloco en la cima? Muy probablemente para estas fechas ya no figuraría como una empresa importante dentro de su industria.

Al igual que pasa con las organizaciones que buscan explorar nuevas cosas para no solo quedarse con el cachito que ya conquistaron, las personas debemos estar en esa constante lucha de superar retos, explorar nuevas cosas, atrevernos a ir por más. Alcanzar el éxito incluye por momentos incomodarnos con actividades difíciles, que nos produzcan pereza o que requieran mucho trabajo.

La mejor forma de seguir aprendiendo es tomar la decisión de afrontar nuevos retos, salir de las rutinas que ya conocemos y huir de aquellas actividades que se han vuelto cómodas. Desarrollarnos dentro de un ambiente que nos parece familiar por un largo periodo poco a poco nos va conduciendo a la tan conocida zona de confort, aquella que no nos permite ver más allá de lo que ya conocemos.

Cada uno de nosotros tiene distintos objetivos en la vida, celebrar por las victorias obtenidas no tiene nada de malo, quedarse celebrando en lo que nos puede parecer la cima de una montaña, frenara nuestro crecimiento y no nos permitirá ver que aun hay muchas montañas por conquistar.

Sobre el autor: Omar García